Anibal Grunn y los planes de Escena 8 para el 2007

Ya era actor, escritor, director y maestro, pero Aníbal Grunn aceptó, desde el pasado 15 de marzo, la gerencia artística y administrativa del Teatro Escena 8. Comenta que no ha sido una tarea fácil, “pero sí atractiva para una persona como yo, que adora los retos y los objetivos complicados y difíciles. Acepté más por amor al teatro que por conciencia laboral, es decir por experiencia en la actividad. Descubrí y aprendí a lo largo de todos estos meses muchas cosas”.

Tarea difícil
Nueve meses después puede decir que el resultado ha sido sumamente positivo. “Hemos logrado insertar la sala Eduardo Mancera, del Teatro Escena 8, en una comunidad, acostumbrada a pocos espacios culturales. Y hablo en colectivo porque es un trabajo realizado entre las agrupaciones, el personal del teatro, las empresas asociadas a Global Group y todo su personal, pero sobre todo hay un público que apoyó y asistió a cada una de las funciones y eventos realizados en el teatro. Conseguir que el público acuda a una sala, en cualquier parte del mundo, es una tarea muy difícil. Pero en Caracas debemos luchar contra el miedo a la violencia nocturna sin depender de la ubicación y responder a la pregunta:¿dónde dejo el carro?”.
Además, confiesa, que los espectáculos deben tener atractivos temáticos, artistas conocidos y los solidarios costos de las entradas, además de algún aditivo extra como un buen restaurante u otros servicios que sirvan de motivación para que el público deje la comodidad de la televisión por cable y acepte el fastidio de una cola en las vías que llevan al teatro. “Creo que cuando un montaje se mantiene más de tres meses en cartelera con un promedio de 80 a 100 espectadores por función, estamos frente a un éxito. Y eso pasó casi todo el 2006 en Escena 8”.
Subraya que no puede hablar sino en positivo, “agradecer a los socios y amigos que siguen confiando en mí, pero fundamentalmente a César Loyo, a Lino Aponte y a Humberto Acuña, que son como los tres Reyes Magos de Escena 8. No me gusta hablar de cifras, de cantidades. Me gusta hablar de calidad y todo o casi todo lo que hemos hecho ha tenido la calidad que el público se merece. Por eso trabajamos”.
-¿Qué pasó con su trabajo como artista?
-Todo mi trabajo gira en torno a la creación: gerencio, dirijo, actúo, escribo y doy clases, siempre con la premisa del arte y de la poesía. El 2006 fue intenso: dirigí dos obras para adultos y dos para niños. Repuse dos piezas, participé como actor y director en sendos eventos internacionales: Mayo Teatral, en Cuba, y Festival Internacional de Teatro de República Dominicana. Escribí un texto para niños y dos para adultos, los cuales se estrenarán este año, Dios mediante. Colaboré intensamente con el Festival de Teatro de Occidente, apoyando en todo cuanto pude a ese ser maravilloso llamado Carlos Arroyo. Participé y aún lo sigo haciendo en la serie juvenil para televisión Tukity, que se trasmite todas las tardes por Rctv. Recibí con profundo asombro y emoción el premio como mejor actor de la Anda por mi película El Chancecito. Y como comediante hice varias funciones en Venezuela y el exterior con mi monólogo A tu memoria, el cual estrenara en el 2005 con motivo de mis 40 años de profesión. ¡Quisiera descansar unos días! … (más)

Edgar Moreno-Uribe
El espectador

Publicado en Crítica Teatral | Deja un comentario

Sueño pelele

La más reciente producción de la agrupación teatral Río Teatro Caribe; se nos presenta como una propuesta de una gran precisión a la que resulta muy difícil sustraerse. (Cuestión que ya viene siendo referencia desde El temblor de la sonrisa). Río Teatro Caribe ni es teatro ni es danza ni pretende mostrarse como tal. Es un nuevo género, bajo esta apreciación debería entenderse. Un híbrido brillante: entre lo teatral y lo dancístico. Ahora empiezo a preguntarme sobre la creación de Sueño Pelele.
La fábula describe a una insólita animal hembra, con el cuerpo desarticulado, enredada en su propia imaginación, un pelele pues, que desea ser humano y que no logra escapar de su realidad lindante. Ella es un proto-personaje de mujer-niña que no ha salido de su infancia. Ella se convierte en esclava de su propia realidad y de una vida sin sueños.
Quizás a partir de esta constatación, se puede intuir más que desarrollar-una lectura del performance- que se logra confirmar del todo a nivel estructural y a la que dan pie, sobre todo, la danza aérea y el trabajo físico-coreográfico de la intérprete Thalía Falconi. La secuencia donde ella queda atrapada en su propia fantasía reproduce este planteamiento con bastante fidelidad.Es un intento muy personal, demasiado de introspección en clave quimérica, en el que Francisco Denis, su director inteligentemente, lleva todas las de ganar, hasta el punto de no haber colocado un diálogo, sino que conceptualmente lo dice todo con imágenes. Esta intuición personalísima del montaje, está al margen de cualquier referencia capaz de ponerla en contradicción, permite a Denis un esbozo libre de una fuerza entorno a las tristezas de la vida. Es más, quizás el único momento de enaltecimiento libertador será paradójicamente-el sueño de estar libre y volar por el espacio. En ese instante donde Falconi danza consigo misma, con su imagen y con su nada.
La falta de referencias externas precisas, una luminosidad que invita a la abstracción, y unas imágenes de naturaleza preferentemente poéticas, sitúan al performance en un clima de sueño o de representación psicoanalítica. Es evidente que no se trata de una obra sobre el comportamiento humano, ni un análisis de comportamientos.
La obsesión de libertad de este espécimen, en la realidad, en el sueño, en la libertad, en la muerte, le invita a soñar sobre una vida que no ha tenido, llena de experiencias sin profundizar en ninguna de ellas. El sueño, mediador multicelular de la vida, se torna en un instrumento de muerte.

Carlos Rojas
criticarojas@gmail.com
Especial para el Diario Vea/Un punto de vista

Publicado en Crítica Teatral | Deja un comentario

Mi plegaria

Mi plegaria escrita y representada por Gladys Prince, acompañada a su vez por Daniel Jiménez en el piano con el grupo «Proyecto Azul», en el marco del «6to. Festival de Teatro de la Colonia Tovar». Nos demuestra que lo testimonial puede trascender en el hecho estético, puesto que, en esta segunda oportunidad que pude verla, noté cómo este espectáculo ha tenido consigo un proceso de construcción y rigor en la puesta en escena. En aquella ocasión había observado como el hecho actoral (magistralmente representado), imagen-479.jpgjunto con la puesta en escena, se imponía por encima de lo dramatúrgico. El espectáculo se nos organiza desde la impronta actoral y su director (Gregorio Magdaleno) conduce concientemente esos aspectos estéticos, teniendo para el espectáculo aquellos valores que le son correspondientes a las condiciones de su funcionabildad interpretativa. Es decir, la actriz hace una interpretación semiológica del texto para tomar de él aquellos elementos emocionales que le permiten desplazar discursivamente lo que entiende por actuación: una relación orgánica entre el escenario y el público: lo que sentimos del personaje, «Susanita Aguijón Salcedo» es de alguna, y en el rigor de esa actuación, un proceso racionalizado en la conducción de la voz, el movimiento y el desplazamiento. Desarrolla su representación desde esos niveles de la emoción. Así que su «dolor», se nos hace nuestro «dolor», su fe, su manera de hacerla sentir, se transfiere en una metáfora de lo femenino (en la mejor acepción de la palabra) que se conduce, inexorablemente, por el público. Por esa razón el público acompaña emocionalmente el espectáculo. De eso está conciente Gladys Prince y lo sostiene estéticamente. Y debo decir que en esta oportunidad se acentuaron los elementos rítmicos que se comunican con el público. Así, toda obra es un proceso de construcción de una función a la otra, evoluciona en la estructura del espacio escénico. Por eso es símbolo, construcción semántica.

La actriz nos da su visión de mundo por medio de aquella interpretación semiológica. Es así porque la actriz registra y hace síntesis de un mundo muy particular y de su contexto. Pero nos los da en forma actoral. No tanto dramatúrgicamente, sino insisto, actoralmente hablando. Y allí, en ese lugar de la escena, compone la ficcionalidad del relato. En sus ritmos, en lo que nos es creíble del personaje. Es creíble porque nos hace reír, nos conmueve. Y eso lo logra la actuación.

Dicha construcción estética de la emoción se nos otorga desde esa racionalidad al intelectualizar aquellos sentimientos. Para la actriz el sentimiento del dolor es una construcción de signos, una expresión que desarrolla desde su oficio y sabe cómo (de)codifiarlo. Al punto que el público está conectado a esos niveles del sentimiento. Se mantuvo en el temple de la puesta en escena el sentido del dolor, creó atmósfera y disfrutamos de la propuesta. Y acá se nota cómo subrayaron los elementos más rítmicos para ofrecerlo como, reitero, un proceso de construcción estética.

Hay otro nivel del análisis que está en lo escritural, en la dramaturgia. No hay que olvidar que esta es una propuesta de la actriz en su primer texto. Es un ejercicio interesante, pero necesita otorgarle más síntesis al drama y quedarse con aquellos momentos que producen comicidad y no desplazar tan extensamente momentos del monólogo que no aportan en la estructura del drama, por ejemplo, lo muy extensivo que se nos hace el prólogo de la misma, como algunas escenas explicativas, extendiendo el hecho narrativo por el drama propiamente. … (más)

 juan martins
estivalteatro@gmail.com
Fotografía Augusto Marcano

 

Publicado en Crítica Teatral | Deja un comentario

Reiteración del signo

 

En esta segunda oportunidad hemos podido disfrutar, en el marco del 6to. Festival de teatro de la Colonia Tovar, de «El Rey Glotón», basada en «Un día en el reino de Bambina» de Alberto Ravara, dirigida por éste y adaptada por José Rodón, director de la agrupación «ATAE». No sólo disfrutamos sino que confirmamos la experiencia de este grupo ante el compromiso del discurso infantil, su tratamiento y el lugar que le dan al espacio escénico comomvc-037f.JPG definición estética. Se presentaron en la plaza de esta población, pero la misma, estructuraba el contexto de lo escénico como formalidad del uso del cuerpo y de lo que se entiende como espectáculo infantil: la necesidad de improvisar como uso de lo intuitivo que deviene en sentido y comunicación. Es decir, el contexto de una plaza hace, si no difícil, complejo la representación y la proyección del discurso. El público necesita introducirse en los diálogos y en el ritmo de la obra de una manera diferente como cuando lo hace en una sala tradicional.

Acá se impone el proceso por la vía de hacer llegar lo lúdico y lo entretenido del espectáculo en sí mismo. Usan todos los elementos que le son característicos al evento infantil. Todo se compone y se estructura en función de esa relación con el discurso. En este sentido el mérito es mayor. Pero quiero destacar en esta ocasión cómo instrumentaron aquél elemento de lo improvisado e intuitivo: el grupo tuvo consigo todas las desventajas que nos da el hecho de esa representación en un espacio físico tan difícil. Sin embargo se valieron de la improvisación para otorgarle sentido al espectáculo, por ejemplo, el uso actoral que le dio Fabián Rausseo en la representación del «Monstruo de Covalandia» cuando al verse interrumpido por el sonido de las campanas de la iglesia en la plaza Bolívar, supo hacer de éste un elemento de la puesta en escena, creando una ruptura con la sintaxis dramatúrgica e imponiendo el ritmo que exigía el contexto: el momento de verse obstruido en plena progresión de la actuación. Tal ruptura no sólo la incorporó como parte del espectáculo sino que el público se identificó con tal irrupción hasta reírse y formar parte del mismo, concilió en ese instante de la comunicación, otorgó, como quiero decir, sentido.
Así lo desarrolló el restó del elenco en el que hay que destacar en esa continuidad rítmica a Jadith Rodón como «Juglara» y kashmir Rausseo en el rol de «El rey glotón». Estos mantenían la estructura orgánica del trabajo, puesto que organizan la dinámica en función del público y lo sostenían. La representación que hace entonces Kashmir se conduce por esta maestría de interpretación del cuerpo y de cómo simbolizarlo. Creo, lo he dicho ya en otras oportunidades, que este grupo tiene mucho que ofrecernos. De esta manera miraremos, desde otra perspectiva, cuando veamos este espectáculo en un ambiente cerrado y con todas las de ganar en un «teatro a la italiana». Estoy casi seguro, por la manera en que le dan sentido a la obra, que tendremos una dimensión conceptual y artística diferente. …(más)

juan martins
estivalteatro@gmail.com

 

 

 

Publicado en Crítica Teatral | Deja un comentario

Un brindis por la paz

Un brindis por la paz ha sido el espectáculo que pudimos ver en la noche de apertura del « Festival de Teatro de la Colonia Tovar», dirigida y escrita por Alfonso López, interpretado para la representación por Carlos Louise quien a su vez lo hace en su condición de cantante, al escenificar mvc-008f.JPGcanciones de Louis Armstrong mediante el piano. En este sentido queda consolidada la interpretación musical que hace de éste. Al punto que tenemos con nosotros un divertimento al que me atrevo agregarle algunos adjetivos como los son lo exquisito, rítmico o alegre. Ahora esto lo consigue al momento que se incorpora el texto como unidad dramatúrgica de este divertimento. Lo califico así, puesto que la dirección lo asume y nos lo da con esa formalidad: no pretende ser un musical pero alcanza la experiencia de una comedia bien estructurada en signos gestuales y de la voz que nos induce hacia el personaje: el actor nos deja llevar por el sonido de la voz, nos proporciona el temple de su voz, tanto musicalmente como al personaje se refiere. Cuando el texto se nos da como parte del incentivo, el monólogo se compone en la sintaxis del relato teatral: La historia nos conmueve, nos hace parte de ella. Escuchamos esa historia en la voz de un «negro» (en el mejor sentido irreverente de la palabra), en su hablar y en el ritmo particular de una vida como fue la de Louis Armstrong. Y todo, a través de ese signo que es la voz, se nos estructura en forma de comedia, insisto, de divertimento, también de musical. Este hecho musical no quiere asentarse por encima del teatral, en cambio, el relato busca descubrir aquel lugar de teatralidad que le exige la puesta en escena. Estamos ante una comedia de excelente representación y, por consecuencia, eficaz en la comunicación con el público quien se aliena a su relación actor-texto-público. El actor-músico lo estructura y lo compone así en su constante acierto musical, incluso, en cómo determina la gestualidad y el sonido gutural que le fue característico al personaje como uno de los grandes hombres del Jazz norteamericano. Y eso lo sabemos todos, pero aquí se corporiza desde su interpretación orgánica, sentida y cubierta en el espacio escénico. Cabe destacar que ese hecho dramatúrgico pudo acentuar más lo elementos dramáticos del personaje, por ejemplo, el dolor que siente éste por la guerra y la responsabilidad política que tenía y tiene su país. En esos momentos encontramos una postura de denuncia que nada mal le vendría a la interpretación desarrollar la acción por la vía de lo dramático y de la intensidad actoral que bien le puede otorgar su director en algunos cambios en los movimientos y en los desplazamientos del actor. De esta manera la teatralidad toma lugar, figurando un trabajo que evoluciona y se construye en sus signos teatrales. … (más)

juan martins
estivalteatro@gmail.com

Publicado en Crítica Teatral | Deja un comentario

Se te nota

La cartelera de teatro comercial aún mantiene su oferta al público capitalino. Uno los circuitos artísticos que sigue sin parar es, Escena 8. Bajo la presidencia de César Loyo y la gerencia de Aníbal Grunn, este polo teatral se ha consolidado en el subconsciente del espectador a la hora de escoger qué ver en materia de arte y espectáculos alternativos.se-te-nota01-2006-producciones-gran-shaddai.jpg

Dentro de esta tónica que Escena 8 ha sabido generar una programación diversa y de calidad. Su más reciente propuesta ha sido el montaje «Se te nota» de Promociones Gran Shaddai. Pieza escrita por Carlos Arteaga y que contó con la correcta dirección de Daniel Uribe, uno de los veteranos de la escena comercial. Texto y espectáculo comprometido a satisfacer uno de los niveles de expectativa del espectador amante del llamado «teatro ligero». El asunto de fondo, la homosexualidad no asumida y el juego del engaño.
Tomando los géneros del drama y la comedia, la trama discurre en el juego de apariencias del personaje Alexander (interpretado por Albi de Abreu) quien sin aceptar su inclinación bisexual, busca evitar el «qué dirán» del entorno social. Asume al típico «gay engavetado» quien decide que para quedar bien con «Dios y el Diablo» tiene que casarse con una atractiva mujer (caracterizada por Malene González quien asume de forma convincente los papeles de Rosa y Mónica) pero creando la trampa del engaño. Ella sólo caerá en cuenta de que Alexander mantiene una relación íntima con su amigo, Javier (interpretado por Francisco León) una vez consumada las nupcias. La careta del engaño cae. La verdad aflora. Entre esto y aquello, alguien sale herido, alguien fortalecido y alguien saliendo de la confusión. Entre esta agua, el trabajo de un psiquiatra encarnado por Sebastian Falco quien ayuda a destrancar el enredo emocional en principio, de Alexander y al final, de Javier.
Comedia que debió tener más consistencia textual para darle densidad tanto en su contenido, desarrollo argumental -que se percibe algo frívolo- así como en el tratamiento de los personajes. El dilema de ciertos comportamientos y preferencias sexuales en el contexto de nuestra sociedad machista es un filón que se debe saber explotar. Cada día se sabe de la existencia de homosexuales «enrollados» que juegan al engaño pero engañándose. Estamos a la espera de una dramaturgia más comprometida a reconstruir estos temas y que no los trate sin banalizarlos. Comedia amena pero sin ser superficial. Comedia de temas homosexuales deslastrada de esa manida cáscara de superficialidad.
Carlos Herrera
critica@cantv.net

Seminario «Todos Adentro»/Dirario Últimas Noticias

Publicado en Crítica Teatral | Deja un comentario

Un Humor por todo lo alto

(Relaciones de Intertextualidad entre la Biblia y el cotidiano colombiano)

 

pacho1.jpgCon una dicotomía entre su cara de demonio y su vestuario de ángel, irrumpe la escena Pacho Centeno con el espectáculo “Por Humor a Dios” un paseo por la Biblia y sus historias pero al mejor estilo colombiano, con su humor, su jovialidad y sobre todo su particular discurso, así pues cada pasaje de la Biblia tuvo una extraordinaria ambientación a espacios de este país para darle así la contextualización a cada personaje del libro mas antiguo del mundo, por ello los presentes logramos establecer con el espectáculo las relaciones de intertextualidad al respecto la idea de intertextualidad tiene una implicación evidente: ningún sujeto puede producir un texto autónomo. Al decir “autónomo” me refiero a un texto en el que no existieran vínculos con otros textos, un texto que surgiera límpido, impoluto de la mente del sujeto que lo produjera. Esto implica que los sujetos producen sus textos desde una necesaria, obligada, vinculación con otros textos. El sujeto, pues, no es una entidad autónoma, sino un cruce, una intersección discursiva, un “diálogo”, en última instancia. Como señalaba Kristeva, “absorción” y “transformación” pasan a ser los dos momentos de la secuencia productiva textual, de esta forma la Re-construcción del imaginario colectivo latinoamericano mediante lo tradicional del relato bíblico estableció una comunión por demás interesante entre el actor y el publico, de esta manera logró darle al trabajo escénico un toque especial para lograr lo que nos mencionaba Kristeva en referencia a la absorción que no es más que el medio por el que los seres humanos nos desarrollamos en el seno de una cultura; es el aprendizaje es así que el aprender para el mencionado teórico es algo que nos es natural, consustancial, puesto que nos permite desarrollarnos en el seno de una cultura. El ser humano es un ser que aprende, un ser que transmite culturalmente. Aprender es recibir un legado, un conjunto de instrucciones textualizadas —verbales, escritas, ritualizadas— que nos sirven para desarrollarnos en un contexto sincrónico dado, en un aquí y un ahora. Aprender es, también, acumular junto a lo recibido las propias experiencias, que son enmarcadas en los patrones recibidos o dan lugar a nuevos patrones. Desde estos postulados el Espectáculo “Por humor a Dios” de Francisco Pacho Centeno es un verdadero ritual para aprender desde el “yo” colombiano los hechos bíblicos mas resaltantes desde el génesis hasta el Apocalipsis , por ende con ese toque de humor , con esa sátira a los hechos se sirve la mesa y el plato principal es justamente la historia de Adán, de Eva, Caín y Abel, la historia de Sodoma y gomorra, pero con nombres de alguna localidad colombiana de esta manera todos los personajes narrados no son extraidos de realidades ficticias, de fantasías , los mismos son personajes comunes en nuestro quehacer , toman la vida del vecino, del amigo y porqué no la de uno mismo, para establecer allí la construcción de nuevos textos, y la Re-Semantizacion de otros, entendiendo esta como la asignación de nuevos significados a palabras, a contextos lingüísticos y extra-lingüísticos.

Por ello el trabajo teatral acá mencionado nos deja un sabor en los labios de lo leido en el mismo , de las vivencias narradas y sobre todo nos conecta con lo experimentado ,con los otros saberes , asi pues esta es la dimensión existencial de la intertextualidad, en Por Humor a Dios entendiendo que no es un proceso referido únicamente a los textos narrados acá , sino que, en la medida en que los textos forman parte de la producción y experiencia humana a través de su elemento más específico —el lenguaje—, el mismo tratado en la obra con una sutileza que enamora, y en algunos de los casos causa ruido al escuchar como se desdibujan Caín y Abel y se convierten en Pedro , en Juan . Por ello este trabajo es un humor por todo lo alto , ya que desde la invocación al altísimo se teje un fino humor que lacera , que impugna los tradicionalismos y propugna un nuevo quehacer escénico.

Sady Loaiza
sale77@gmail.com

Crítico de Teatro. Venezuela

Publicado en Crítica Teatral | 1 Comentario