La errotribulación de Luz Caraballo

juan martins

Errotribulación de Luz CaraballoEl teatro de títeres «La pareja» nos presentó La errotribulación de Luz Caraballo, interpretación del poema de Andrés Eloy Blanco, Palabreo de la loca Luz Caraballo, mediante los títeres de mesa cuyo origen deriva del teatro bunraku japonés. Espectáculo sobrio y hermoso, tanto en el tratamiento del texto como el manejo de la muñequería: el ritmo poético es tratado con ambición, cadencia y buen uso de la vocalización. Todo, ordenado en esa relación íntima y estrecha con la palabra, con el verso y finalmente la estructura poética de la cual se origina. Este tratamiento de lo poético no es tarea sencilla ante la representación. El ritmo y el movimiento adquieren ahora la espacialidad de aquel verso.  Por ello, en la medida que la acción se desarrollaba el texto poético sería «leído». Así que la acción es interpretada en el uso del títere, en su manipulación y, sobre una mesa, artificialmente dispuesta para los diálogos los cuales iban estableciendo el relato de esa acción. Del hecho actancial que nos produce el mito, la relación con ese mito recrea la formalidad ficcional: el público se deja envolver por la atmósfera de su ficción, donde lo fantástico se transfiere como modelo de la realidad que se instaura. Los minutos del espectáculo retoma nuestra memoria, dolor y miedos. La relación entre el misterio y la realidad están fundada en el verso original, en su tradición, como si el imaginario se viniera de la memoria. Se consigue en la medida que la emoción es tratada sobre la acción de los escenificado (el espacio técnico al que pertenecen los muñecos durante la representación). Esto quiere decir lo siguiente, como he dicho en otras ocasiones, la emoción pasa por un tratamiento intelectual hasta racionalizarse en el mecanismo del títere: todos los aspectos conceptuales y biomecánicos que significan el uso del títere como teatro de muñecos, como prefiero llamarle, hasta ascender en el tratamiento estético. Insisto, es un artificio de construcción estética y por tanto experimental. El artificio tras la búsqueda de una poética. Por eso, es importante destacar que no es la técnica lo que predomina sino la convención que se logra. Bien estemos con una técnica creada o no para la ocasión. El elemento poético prevalece porque es la teatralidad la que se hilvana y se edifica en tal construcción y elaboración del espacio escénico definido. Si es cierto que tal espacio escénico está limitado a una arquitectura definida, no así la construcción plástica de los títeres y su «manipulación» que en cambio pueden alcanzar un modelo auténtico y de ascendencia estética como es el caso. Y lo consiguen en la belleza de la representación. Y conmueve cuando  nos encontramos con la elaboración estética de alto perfil.

    Una vez más, la firma Di Mauro se consolida en tal tratamiento. Y está presente con autenticidad. El fin de esto es atraer un público no sólo infantil, sino adulto si acaso existe una diferencia conceptual para la definición de la puesta en escena.  Sigamos entonces con el asunto de la emoción: el poema es tratado desde la racionalidad: la emoción se intelectualiza y termina en la teatralidad adquirida. Por ello el silencio fue parte de ese manierismo estético en ejercicio: significar desde el poema para el uso del muñeco, de la voz y el gesto colocado por medio de la técnica. Así que nos emocionamos en silencio, en la hendidura del dolor. Fui ese tercer participante cuya música deviene de aquel silencio interior que se conquista sobre el espectador. Me recordó por momentos a Sergey Obraztsov lo cual produce placer para quien mira el títere como una máxima,

 31 Festival de Teatro de Occidente/Guanare,  nov. de 2013/Avencrit

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Acerca de Juan Martins

Dramaturgo. Escritor. Crítico Teatral con trayectoria internacional. Editor. Destacado con varios premios. (Ver más en la sección «Editor» de este blog). Se ha distinguido como crítico en diferentes festivales latinoamericanos de teatro (Brasil, Ecuador y Argentina). Conduce la revista de crítica literaria y teoría teatral «Teatralidad». Ha recibido el premio «Mejor dirección» con el espectáculo «Mariana» de José Ramón Fernández e interpretado por la actriz Mirla Campos en el III Festival Internacional de Teatro Clásico Adaptado 2012. Argentina. «Él es Vila-Matas, no soy Bartleby», «El delirio del sentido, desde un poética del dolor y otros ensayos» y «Novelas son nombres, ensayos inexactos» son sus más reciente libros de ensayos publicado en «Ediciones Estival», Venezuela. Con la misma tiene en imprenta su otro libro de ensayo «De qué hablo cuando hablo de Murakami» (2016).
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