Lisboa, el viaje etílico

 Quería darle forma a la nostalgia del fado/Mariela Asensio

juan martins

Lisboa, el viaje etílico escrita y dirigida por Mariela Asensio, presentado en el Teatro del pueblo me produjo una relación con el Fado de acercamiento intercultural, sí, de nostalgia y así mi relación con la legua portuguesa, lo intercultural allí dispuesto en la formalidad de una dramaturgia que se establece mediante diálogos cortos, aceleración y ritmo del texto para indicar una poética de la ciudad, su trámite a la violencia, al desarraigo, a la desesperanza y a la desmoralización. En este caso exhibido desde la nostalgia de cuyos personajes se distancian de la felicidad a partir, quizás, de una moral burguesa, desde aquella cadencia que significa el Fado. El Fado como estructura cultural que dialoga con cualquier otra ciudad donde se impone aquella desolación de la nostalgia: en el Fado la nostalgia es un sentido de interpretación de realidad subjetiva y emocional de la condición Lisboeta, lo que se da o no en la ciudad a partir de esa subjetividad se introduce en un ritmo diferente, en los códigos de cualquier ciudad urbanizada, contemporánea y con los lógicos tratamientos de cosificación de ese sujeto como víctima de aquella violencia. Esto adquiere su forma en el discurso dramático: la simultaneidad de escenas, el ritmo, la fragmentación del discurso, lo breve y la síntesis de distintas secuencias narrativas en el mismo espacio escénico. Esta forma se contiene de ese discurso sensible de interculturalidad (sistema de subjetividades interpuestos: la nostalgia, el fado, su musicalización con la ciudad) y ello exige su interpretación actoral. Todas a un mismo nivel y organización espacial para la impronta de ese discurso. Si indicamos este tratamiento de lo emocional es porque la emoción se transfirió en forma, en estado racional de la composición artística. Quiero entonces señalar que esta emoción ha sido racionalizada, dispuesta al cuerpo de los actores y actrices a modo de adquirir en la representación los elementos de oposición que definen a un tiempo el ritmo: asciende y desciende en esa poética mediante el tratamiento de la voz, de una compresión intelectual de la nostalgia si así lo queremos entender. De modo que aquella «saudade» portuguesa aparece en una relación íntima con el espacio escénico: el acercamiento del público nos hacía partícipe de las imágenes que sucedían con ritmo, secuencia y simultaneidad narrativa con el propósito de que el espectador no contuviera el sentido de la realidad. La realidad escénica se nos dibujaba en ese ritmo estructurado de las actuaciones. Tengo poco espacio aquí para detallar cada una de las actuaciones pero hay que hacer énfasis en el mismo nivel de interpretación alcanzado como una muestra de cuidado en la dirección y en la escritura de un espacio escénico donde prevalece el sentido de aquella forma de la nostalgia. Lo extraño, la alteridad dialoga con elementos culturares diferentes por su lengua, por su sentido de la ciudad que a la vez los une su condición de urbanidad. Conque el espectador establece las diferencias sin pasar por el pensamiento, sino por las sensaciones. Justo, son estas sensaciones que se intectualizan y se objetan a través de la composición de la representación.

Buenos Aires

Dramaturgia: Mariela Asensio
Actúan: Raquel Ameri, Maida Andrenacci, Facundo Cardosi, Víctor Labra, Marina Lovece, Lautaro Matute, Dolores Ocampo, Ariel Perez De Maria
Vestuario: Vessna Bebek
Escenografía: Nicolás Botte
Diseño de luces: Ricardo Sica
Realización de vestuario: Nancy Murena
Musicalización: Hernán Crespo
Fotografía: Juan Borraspardo
Asistencia de dirección: Anahi Ribeiro
Prensa: Debora Lachter
Producción ejecutiva: Antonella Schiavoni
Dirección: Mariela Asensio
Web: http://www.lisboaelviajeetilico.com
Anuncios

Acerca de Juan Martins

Dramaturgo. Escritor. Crítico Teatral con trayectoria internacional. Editor. Destacado con varios premios. (Ver más en la sección «Editor» de este blog). Se ha distinguido como crítico en diferentes festivales latinoamericanos de teatro (Brasil, Ecuador y Argentina). Conduce la revista de crítica literaria y teoría teatral «Teatralidad». Ha recibido el premio «Mejor dirección» con el espectáculo «Mariana» de José Ramón Fernández e interpretado por la actriz Mirla Campos en el III Festival Internacional de Teatro Clásico Adaptado 2012. Argentina. «Él es Vila-Matas, no soy Bartleby», «El delirio del sentido, desde un poética del dolor y otros ensayos» y «Novelas son nombres, ensayos inexactos» son sus más reciente libros de ensayos publicado en «Ediciones Estival», Venezuela. Con la misma tiene en imprenta su otro libro de ensayo «De qué hablo cuando hablo de Murakami» (2016).
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s