¡El Circulo de Tiza!

Carlos Rojas

Puede considerarse extraño, pero hoy cuando el mundo parece políticamente cuarteado, el arte (de modo muy especial el teatro) demuestra de una forma muy clara que su más profunda identidad es universal. Nosotros, la gente de teatro, tratamos de hacer que nuestro planeta sea por lo menos digno de vivir en él. Ver un montaje en tierras llaneras basadoel-circulo-de-tiza.jpg en una pieza brechtiana implica un punto de vista muy particular para el ojo de un hombre de teatro que desmiente eso que se califica como que “el centro de la creación teatral está únicamente en la capital”; aquí en Guanare también se hace teatro, la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa presentó su reciente creación El Circulo de Tiza Caucasiano de Bertolt Brecht, bajo la dirección de Alberto Ravara. ¿Tiene los artistas del mundo algo en común? Por asombroso que sea, sí. Cada quien a su manera busca expresar una verdad.

Con este nuevo trabajo La Compañía Regional de Teatro de Portuguesa, se construye desde su génesis, su estética de cara a la realidad social del hombre. Esto sucede al comenzar a ver la eminente e inteligente obra de Brecht, debemos referirnos a una historia audaz de amor y justicia. El argumento de manera resumida narra la historia “de un conflicto por la posesión de un niño entre una madre de la alta sociedad que le abandona, y una criada que se ocupa de él”. En esta ocasión, Ravara se aproximó no al reto del representar un texto de Brecht sino al desafío de “fusionarse” con una agrupación que ya no era la misma que una vez dirigió.

El Circulo de Tiza Caucasiano es una evolución para la Compañía, esencialmente en el trabajo de personas de distintas generaciones, y que la tropa actoral y la representación del espectáculo crease un necesario efecto del distanciamiento capaz de “sacudir la conciencia del público y a llevarlo de una pasividad acrítica a la reflexión y, esperanzadamente, a la acción”, que representa las posibilidades de crecimiento del conjunto comprendido como realidad social, cultural, artística y del momento que está viviendo el país. En tiempos donde la sociedad venezolana enfrenta una transformación de fondo, de legalidad y legitimidad, cuyos medios son los de los que se vale Brecht para arremeter al público.

Cuando varias influencias se entremezclan, de sus aspectos convergentes y de sus mutuas fricciones, puede surgir una nueva versión, fresca y asombrosa. Es así, que el colectivo teatral portugueseño, “cuenta una historia llanera con un final salomónico”. Se habla siempre de ella como una pieza de ocasión, nos referimos a El Circulo de Tiza Caucasiano de Brecht que reafirma su práctica, de poner su reflexión en los grandes acontecimientos históricos que la circundan con un texto que habla sobre la justicia y la propiedad.

La pieza revela imaginación visual, estilo, frescura temática y capacidad para desarrollar sus líneas creativas. La obra es una unidad absoluta. Ravara es un poeta que busca expresarse en términos de teatro. Mi felicitación vehemente y respetuosa a la faena interpretativa proporcionada por el elenco en su totalidad.

Un punto de vista/Especial para el Diario Vea
criticarojas@gmail.com

About these ads

Acerca de Juan Martins

Juan Martins, dramaturgo y crítico teatral. Editor.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s