Una plegaria para Prince…

En primer lugar, diré que la mayoría de los mejores momentos de mi vida profesional me lo han proporcionado los actores. Aunque sería muy injusto si no añadiese que algunos de los peores también. Mi plegaria, de título equivoco como pocos, es, sin duda, una pieza digna y vital; es un relato, iluminado por un inusual surrealismo, de la búsqueda de sí mismo que una actriz y una criada hacen en nuestros días, y que bien pudiera desarrollarse en cualquier otra parte. Mi plegaria escrita e interpretada por Gladys Prince, bajo la dirección de Gregorio Magdaleno. La relación entre Susanita y su señora Eva es progresivamente humana, compresiva, tolerante, sincera, desesperada. Ambas viven juntas y por separado la comedia y la tragedia-sin líneas aparentes, sin dramatizaciones clásicas-de la libertad sexual, de la ternura y del placer en común, y de la angustia, la locura y el sufrimiento, hasta buscar como solución absurda y única la demolición de una vida, que resulta superado por el dinamismo del amor, y todo esto a lo largo de una hora de excelente interpretación que nos brinda su protagonista.
Prince, dejando monologar a su personaje, procurando no contar ni una historia ni su opuesto, intentando mostrar la existencia hecha de pequeños detalles cotidianos, de mentiras y verdades confesadas a plena voz, nos ofrece, vivos, terriblemente vivos, a estos seres marginados e insertos, a la vez, en una sociedad para la que no parece haber un después. La escritora ha procurado lograr una desdramatización teatral, insertando en un contexto de acciones que pudieran parecer gratuitas los momentos importantes: su visión del mundo actual, sus definiciones del <<hombre>>, de las transformación de las tradiciones, del futuro que nos aguarda, del presente dolor, sus convicciones, sus dudas, sus temores, sus sueños y su amor por Dios.
Surrealismo romántico existencial, naufragio del presente en el que cada uno procura aferrarse a algo, aun con el convencimiento de que será inútil, vuelta atrás que es una mirada adelante. Mi plegaria es una obra poética, personal, que se resiste a cualquier etiqueta convencional, aunque esté llena de convencionalismos, y que muestra el amor de Gladys Prince por el teatro, su valía como actriz, su sensibilidad, su pasión y su mundo, en suma, que es un poco el mundo de todos. ¡En buenahora, gracias Gladys, y que sigan 25 años de buen teatro!

Carlos Rojas
criticarojas@gmail.com
Especial para el Diario Vea (Un punto de vista)

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Acerca de Juan Martins

Dramaturgo. Escritor. Crítico Teatral con trayectoria internacional. Editor. Destacado con varios premios. (Ver más en la sección «Editor» de este blog). Se ha distinguido como crítico en diferentes festivales latinoamericanos de teatro (Brasil, Ecuador y Argentina). Conduce la revista de crítica literaria y teoría teatral «Teatralidad». Ha recibido el premio «Mejor dirección» con el espectáculo «Mariana» de José Ramón Fernández e interpretado por la actriz Mirla Campos en el III Festival Internacional de Teatro Clásico Adaptado 2012. Argentina. «Él es Vila-Matas, no soy Bartleby», «El delirio del sentido, desde un poética del dolor y otros ensayos» y «Novelas son nombres, ensayos inexactos» son sus más reciente libros de ensayos publicado en «Ediciones Estival», Venezuela. Con la misma tiene en imprenta su otro libro de ensayo «De qué hablo cuando hablo de Murakami» (2016).
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